Gripe cetogénica: por qué ocurre y cómo sobrellevarla
La gripe cetogénica es un conjunto de sensaciones de los primeros días: dolor de cabeza, debilidad, somnolencia, irritabilidad y cambios en las deposiciones. No le ocurre a todo el mundo y dura desde varios días hasta varias semanas. Hay dos causas: la adaptación a otro combustible y la pérdida de sales junto con líquidos.
¿Por qué ocurre?
El cuerpo almacena los carbohidratos en forma de glucógeno, y cada gramo retiene agua. Cuando hay pocos carbohidratos en la alimentación diaria, las reservas se consumen y el agua se va con ellas.\n\nLas sales se pierden junto con los líquidos. De ahí el dolor de cabeza, el decaimiento y los mareos al levantarse bruscamente: suele ser más una cuestión de agua y sales que de que al organismo le hayan “quitado el azúcar”.\n\nLa segunda parte es la adaptación metabólica. El cuerpo está acostumbrado a la glucosa como combustible principal y durante un tiempo funciona en transición.
¿A quién no le ocurre?
Para algunas personas, los primeros días pasan desapercibidos, y eso no significa que “nada esté funcionando”.\n\nSuele ser más fácil para quienes ya comían pocos dulces y no picaban entre comidas. Es más difícil para quienes organizaban el día alrededor de carbohidratos rápidos: bollería, café con azúcar y tentempiés cada dos horas.
¿Qué ocurre y qué hacer al respecto?
| Sensación | Qué ayuda |
|---|---|
| Dolor de cabeza | alrededor de dos litros de líquidos, sal en un rango de 3-5 g y comidas completas |
| Debilidad y somnolencia | no reduzcas las calorías ni entrenes intensamente durante esos días |
| Mareos al levantarse | comprueba si comes y bebes lo suficiente |
| Irritabilidad | una comida normal y completa en lugar de aguantar |
| Cambios en las deposiciones | fibra: verduras de hoja verde, lino y chía, 2-3 cucharadas de cada uno |
Solo los primeros 3 días son difíciles. El estado de ánimo puede bajar y puede aparecer apatía. Es una resistencia temporal del organismo.
¿Qué ayuda de verdad?
Alimentación. La causa más frecuente de unos primeros días difíciles no son los carbohidratos, sino el hambre: la persona elimina alimentos habituales y no los sustituye por un volumen equivalente de otros alimentos.\n\nBebe lo suficiente: alrededor de dos litros de líquidos al día, más cuando hace calor y en los días de entrenamiento. Mantén la sal en un rango de 3-5 g al día.\n\nY no juntes en una misma semana una nueva alimentación, un déficit calórico estricto y un nuevo régimen de entrenamiento. De lo contrario, no queda claro qué es exactamente lo que te hace sentir mal y normalmente se culpa al método.
¿Cuánto dura?
Desde varios días hasta varias semanas; no existe un plazo exacto.\n\nNormalmente, al final de la primera o segunda semana, los dolores de cabeza y la debilidad iniciales disminuyen, si es que aparecieron. Pero no existe un calendario del tipo “el tercer día es el punto de inflexión”, y no conviene esperarlo.
¿Cuándo ya no es gripe cetogénica?
Un empeoramiento marcado no debe atribuirse a la adaptación.\n\nUn desmayo o estado de presíncope, confusión, debilidad inusual, vómitos repetidos o incapacidad para beber con normalidad, síntomas de hipoglucemia y dolor abdominal intenso o creciente son motivos para detenerse y buscar atención médica, no para aguantar.
Cuándo no es adecuado
No empieces por tu cuenta durante el embarazo o la lactancia, si tienes diabetes tipo 1 o, en caso de diabetes tipo 2, si usas insulina o medicamentos con riesgo de hipoglucemia.\n\nLa enfermedad renal crónica, la extirpación de la vesícula biliar, los trastornos de la conducta alimentaria y la adolescencia deben tratarse por separado con un médico. En las personas mayores, la prioridad es una ingesta suficiente de calorías y proteínas.
¿Se puede prevenir?
¿Prevenirla por completo? No. ¿Hacerla más leve? Sí.\n\nTres cosas ayudan de antemano: no reducir las calorías al mismo tiempo que cambias la composición de la alimentación, establecer desde el principio una ingesta adecuada de líquidos y sal, y no comenzar un nuevo régimen de entrenamiento en la misma semana.\n\nLa cuarta es la gradualidad. Si haces la transición en cinco pasos en vez de en un día, normalmente no hay días difíciles. Lleva más tiempo, pero se tolera mucho mejor.
¿Ayuda el caldo?
Sí, y es la forma más sencilla de ocuparse a la vez de los líquidos y la sal.\n\nUna taza de caldo salado caliente durante los primeros días suele aliviar el dolor de cabeza en una hora. Funcionan tanto el caldo de carne como el de verduras: lo importante es la sal, no la receta.\n\nEs una medida útil precisamente durante las primeras semanas, cuando se pierde agua. Después, el equilibrio de agua y sales se normaliza por sí solo y no hace falta beber caldo expresamente.
¿Qué pasa si me siento peor en la segunda semana?
Esto ya no parece una adaptación y no conviene atribuirlo a ella.\n\nLa causa más frecuente es comer demasiado poco: la persona elimina alimentos habituales y no los sustituye por un volumen equivalente de otros alimentos. La segunda es la deshidratación junto con una restricción estricta de sal. La tercera es la falta de sueño, que por sí sola provoca debilidad y niebla mental.\n\nSi la cantidad de comida, el agua, la sal y el sueño son adecuados, pero el estado empeora, es motivo para consultar a un médico, no para aguantar.
Qué leer a continuación
Cómo funciona el enfoque en su totalidad — en la página principal alimentación baja en carbohidratos: guía completa.
El resto de los materiales de la sección está reunido aquí: inicio y primer mes.
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Revisado por Anastasia Zhukova, Entrenadora de fitness • Autora de un sistema de nutrición y entrenamiento • Creadora de una plataforma de acompañamiento personal con IA
Una persona ha revisado este material según el método y la práctica real con clientes.
