Primero, elimina lo que destruye: azúcar, harina, alcohol y grasas trans. Esto reduce la inflamación y no cuesta nada. Segundo, aporta material de construcción: 1,6 g de proteína por kg, con la que se forman el colágeno del cartílago, los ligamentos y los músculos circundantes. Tercero, reduce la inflamación con grasas: omega-3 del pescado o de cápsulas. Cuarto, cuida los huesos: vitamina D según los análisis, calcio de los alimentos y K2. Solo en quinto lugar están los suplementos específicos: colágeno con evidencia moderada, y glucosamina y condroitina con evidencia débil. Todo lo que está por debajo del quinto lugar es marketing.