La señal es la hora, el lugar, el estado o la acción anterior: 16:00, monitor, cansancio. La acción es té con una galleta. La recompensa es azúcar, una pausa, la sensación de «me lo he ganado». El cerebro recuerda la conexión y activa la acción cuando aparece la señal, incluso antes de que te des cuenta. Se puede cambiar cualquier eslabón, pero lo más fácil es la señal (quitar las galletas de la vista) o la acción manteniendo la misma recompensa (una pausa con té y un paseo). Prohibir la acción y dejar la señal y la recompensa significa luchar contra el cerebro cada día. Análisis — bucle del hábito.