Una de cada tres mujeres con un ciclo menstrual regular pierde más hierro del que obtiene. La hemoglobina puede seguir siendo normal, pero baja la ferritina, la reserva de hierro. Los síntomas incluyen somnolencia, falta de aire al subir escaleras, caída del cabello, manos heladas y ganas de comer hielo. Con la ferritina baja, los entrenamientos no salen bien y el ayuno se tolera peor. En este enfoque, el hierro procede de los alimentos: carne roja, hígado y marisco; y esta es una de las razones por las que el plato de una mujer se diferencia del de un hombre. Cómo interpretar los análisis y cuándo hacen falta suplementos, en el artículo hierro y cansancio.